
Durante la noche, multitud de pájaros se aglomeraron alrededor de la casa donde la los miembros y aliados de La Alta Torre se encontraban sin emitir ningún sonido. Entonces, un ave blanca, con ojos totalmente blancos se poso delante de la ventana más cercana a Aelara. Entre graznido y graznido el ave dijo «Dinos donde esta» aunque de esto sólo parecía darse cuenta Aelara, pues el resto actuaba como si nada de eso pasase. Una vez el porche, y entre frases sin sentido como un ojo del amanecer o una tal corona de la destrucción, el ave, junto al resto de pájaros, le seguía preguntando donde estaba, pero sin decir el qué. Fue cuando el ave, le dio un ultimátum, o ayudarles o estar en su contra, con los ojos derretidos en llamas negras, y con todos los pájaros formando un gran tornado alrededor de la casa, que dijo algo aun más extraño, «el rey olvidado nos guiará a Zim’Hipso, acabará con quien porta la corona de llamas y se sentará en su trono de huesos» Ante la negativa de Aelara, las aves comenzaron tu ataque, pero Aelara fue lo suficientemente rápida para alzar una barrera y entrar a la casa junto a Amy quien de repente reaccionaba a todo lo que estaba pasando.
Aun con la barrera, los pájaros seguían intentando entrar, aun cuando el hechizo les congelaba, ellos perdían la piel o músculos congelados para seguir avanzando dejando brotar un líquido negro y denso con gusanos. Aun así, los renegados seguían sin hacer caso hasta que Angus, seguido del resto, empezaron a hablar extraño como los pájaros, nombrando un aquelarre y otra vez un ojo.
Ante esto, Aelara utilizo una piedra para teletransportar a Amy al barco, sin saber que acabo dentro del barco, pero en este, todos los que estaban en el estaban en avanzado estado de descomposición y pasto de los gusanos. Dentro de la casa, los pájaros empezaban a penetrar la barrera y Suzu y sus sirvientes alzaron sus armas contra Aelara, la intento conjurar un hechizo pero se disipó dado que la presión hizo que fallará su conjugación.
Llorando y rendida en el suelo, con sus aliados a punto de acabar con ella, un rugido chirriante rompió todo sonido, para dejar paso al grito de una mujer fuera de la casa. Fue ahí cuando Aelara pudo escuchar lo que parecían palabras en darnassiano pero que no lograba entender, a la vez que tanto los pájaros como los renegados se empezaban a disolver lentamente. Mientras tanto, el barco donde estaba Amy se empezó a resquebrajar y crujir como si fuera a derrumbarse.
Fuera de la casa, Aelara pudo ver lo que parecía una bruja aterrada, sobre la cual paso una gran sombra alada y serpenteante. Entonces, la mujer miro a Aelara entre lágrimas y aterrada, y con un hilillo de voz de pidió ayuda, para acto seguido ser engullida por unas llamas negras mientras gritaba de sufrimiento. En ese momento, Aelara y Amy se encontraron de vuelta al lugar exacto donde estaban antes de que empezase es pesadilla con el ave blanca, como si ni un solo segundo hubiera pasado. Ante los gritos de ambas, los guardias se extrañaron, ¿que había sido aquella pesadilla y que había pasado?











